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PALABRAS EXPOARIARI
ZORAIDA PABON
Presidenta CONAMIC
Granada 15 de octubre de 2010
Señores miembros de la Junta directiva de ASMIGRAN
Señores de las autoridades eclesiásticas, civiles, militares, invitados
especiales
Visitantes a esta Feria, Expositores, Microempresarios y
Microempresarias.
Reciban todos ustedes un caluroso saludo.
Estar hoy aquí en este EXPOARIARI, el de hoy, en la serie ininterrumpida
de certámenes exitosos hasta ahora realizados, es algo que me llena de
emoción.
Primero, por ustedes, por su presencia, por su amistad, por ese
compartir a lo largo de las jornadas en torno al desarrollo del proyecto
y de este evento que hoy nos convoca.
Mi satisfacción es muy grande, por el hecho de que el desarrollo de este
evento está enmarcado dentro del proyecto diseñado y estructurado por
CONAMIC y presentado por ASMIGRAN al FOMIPYME.
Esta edición se reviste de trascendental importancia y es porque el
EXPOARIARI camina a pasos agigantados hacia su Certificación y a
convertirse en uno de los principales eventos de la región.
Quiero compartir con ustedes un comentario que le oí en el 2007 al
doctor Alberto Moreno presidente del BID. “Yo creo que es hora de
adoptar un nuevo enfoque: menos macro y mas micro”.
Vemos en este evento el espacio ideal para la generación de un
desarrollo local y regional. Un desarrollo que no solo beneficia al
microempresario sino que provee a muchos una vida digna, y un estímulo
de desarrollo humano integral.
Programas como los que nos agrupan en esta feria exposición, nos enseñan
que sin necesidad de ningún modelo paternalista, y que sin él y aún a
pesar de la insuficiencia de recursos, hemos logrado abrir caminos hacia
la solución de nuestros problemas y hacia la búsqueda de nuestro
desarrollo.
Con estos proyectos aprendimos y demostramos que se puede dar el
pescado, pero que hay que hacerlo productivo, que las dependencias desde
arriba hacia abajo, debe de ser alimentado por el protagonismo
emprendedor de los microempresarios.
Estamos demostrando que somos capaces de asumir como nuestra, una
creciente responsabilidad en aprender de nuestras propias ineficiencias
y que con nuestra experiencia así adquirida podemos protagonizar la
solución de nuestros problemas.
Sin embargo, lo anterior exige la acción del Estado, que tenga como
principal objetivo desarrollar las potencialidades que están latentes en
cada microempresario, en cada hogar, en cada comunidad, alcaldía,
departamento, escuela o ciudadano. No decimos que las sustituya.
Sino que contribuya en el fortalecimiento de las microempresas para
enfrentar un mundo globalizado, en el cual se necesita el apoyo decidido
del Estado, pero también del sector privado y de la sociedad. Porque
precisamente en un mundo globalizado, en los demás países los estados,
los gobiernos, el sector privado y las sociedades están respaldando
decididamente a sus microempresas.
Los microempresarios hemos respondido a los retos y hemos sido parte de
la solución en la generación de trabajo productivo. Por cuanto formal o
informalmente generamos el 60% del empleo real en el país.
Hoy se habla de la informalidad creciente y que esta, reside
principalmente en la microempresa. No es nuestra intención permanecer
informales. Sabemos que la informalidad no nos permite crecer. Por el
contrario, nuestra vocación empresarial es hacia el crecimiento. No
pretendemos nacer y morir como microempresarios, sino crecer y
transformarnos en pequeñas y luego en medianas e incluso en grandes
empresas. Cuando la mayor parte de las pequeñas, medianas y grandes
empresas surgieron a la vida, eran casi en su mayoría modestas
microempresas.
Es el desarrollo empresarial el que permite y consolida la formalización
y no la formalización la que por sí misma genera el desarrollo
empresarial. El nudo gordiano de la informalidad puede y debe ser roto
con los instrumentos de la política empresarial del Estado y del
Gobierno. Por supuesto que queremos ser formales pero esto requiere, en
el campo práctico de la política económica, que el sistema pase por una
profunda y radical transformación que le permita asumir el compromiso y
la responsabilidad de fortalecer instrumentos como el FOMPYME.
De poco sirve seguir afirmando que las dificultades de los
microempresarios se pueden resolver a través de onerosos microcréditos,
de la concesión de subsidios, de la reducción de los impuestos o de
leyes de primer empleo.
Por más deseadas y atractivas que sean en el corto y mediano plazo,
estas propuestas no serán llevadas a la práctica, con efectos
secundarios indeseables porque, tienden a debilitar a instituciones como
el SENA y BIENESTAR FAMLIAR.
La bondad final de la adopción de estas medidas es tan improbable en la
práctica, que no vale la pena perder tiempo en utopías inspiradas en la
ingenuidad o en el desconocimiento que se tiene del sector. A pesar de
la mejor buena voluntad que las inspire, de la cual desde luego no
dudamos,
El fortalecimiento financiero, ágil y normativo del FOMIPYME debe ser
una prioridad de primerísimo orden, así como la ampliación de su
cobertura. Así lo requiere la necesidad de fortalecer, consolidar e
impulsar y en los casos que así se requiera, formalizar, a más de tres y
medio millones de microempresas de las que actualmente depende el 60 por
ciento de los puestos de trabajo de los colombianos.
Los objetivos realistas e inmediatos deben ser la eliminación de las
causas de la falta de rentabilidad y de competitividad en nuestras
empresas.
Al mismo tiempo, a través de eventos tan ejemplares como este que hoy
nos congrega, estamos ya avanzando en fortalecer nuestro mercado natural
y abrir puertas en el mercado regional y nacional con perspectivas de
interactuar en mercados externos.
Todos los objetivos de que se hable respecto de las microempresas exigen
como condición que estemos bien capacitados y bien “organizados.”
El apoyo a la capacitación, al emprendimiento, es obligación del estado.
Pero la organización, la Asociatividad que tenga por objetivos lograr
economías de escala y reducir costos, la incorporación de valor agregado
y para la supresión de la intermediación, es el camino más realista que
debemos recorrer. Si hasta los gigantes empresariales están formando
conglomerados como estrategia para poder sobrevivir en el mercado, con
mayor razón debemos hacerlo los minúsculos y frágiles microempresarios.
Practiquemos la solidaridad, la cooperación organizativa empresarial
La desconfianza y la falta de espíritu asociativo, hacen que muchas
veces los microempresarios seamos enemigos de nosotros mismos.
Si trabajamos asociativamente, tal y como lo está haciendo ASMIGRAN, nos
damos cuenta que cambiamos el esquema y trabajamos para nosotros mismos.
Que ser empresarios no es una utopía sino una realidad.
Compañeras y compañeros de la microempresa de ASMIGRAN y de Granada
tengo que felicitarlos, porque esta es una muestra de organización
empresarial replicable ojalá en todos los departamentos.
Agradecer a la secretaria de ASMIGRAN Judith Romero, quien con
dedicación y esmero ha llevado con mucho profesionalismo su trabajo
A su junta directiva: José Levid Llanes - Presidente, Gabriel Garavito –
Vicepresidente Ernesto Martínez – Secretario Edison Trochez – Tesorero
José Erley Jimenez
Ana Dilsa Conde y Edilson Jimenez - Vocales.
Todos ellos constructores de este desarrollo quienes han puesto lo mejor
de si para sacar adelante este proyecto, lo mismo que los instructores
quienes sin egoísmo, entregaron todos sus saberes, para mejorar y dotar
de herramientas que faciliten el trabajo a los microempresarios.
A los beneficiarios y asociados, a todos los felicito y quiero
manifestarles que CONAMIC y yo como su presidenta me siento muy
orgullosa de prestar mi colaboración y contribuir al desarrollo de los
microempresarios, causa y razón de la Confederación.
Los invito a seguir construyendo ideas, estrategias y hacer de la utopía
hechos realizables
A todas y todos muchas gracias, los quiero mucho
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